El Bierzo: Fruto de una generación de bodegueros

October 24th, 2007 |
El Bierzo

Hay zonas de España donde el negocio del vino ha existido por miles de años, pero también hay zonas donde la elaboración y el comercio del vino acaban de nacer. El Bierzo es un ejemplo perfecto del triunfo de una vieja tradición en tierras nuevas.

Aunque el Bierzo cuenta con una uva negra y delicada, adaptada a tierras algo secas y calidas, hasta finales de los 90, el vino de la región “pertenecía a la economía de subsistencia” (El Correo: Vizcaya, 22/09/07), y solo se vendía a los gallegos. Fue la generación del 98 que impulsó un cambio radical en la zona, creando un mundo vitivinícola que muy pronto recibiría la atención internacional.

En torno al año 1998, “un grupo de jóvenes con ambición y talento intuyo que en esta región fronteriza el vino podía tener un futuro mejor: Raúl Pérez, en Castro Ventosa; Jorge Peique, en Peique; Ricardo y Álvaro Palacios; Mario Rico, en Dominio de Tares; Marcos García, en Pago de Valdoneje; e Isidro Fernández, en Casar de Turbia” (El Correo: Vizcaya, 22/09/07).

En menos de diez años, esta región de pequeños valles y vecina de Galicia y Asturias ha experimentado un crecimiento enológico explosivo. La bodega Dominio de Tares, es una sola bodega de la zona que ha visto crecer de forma sorprendente su negocio, produciendo 400.000 botellas de vino al año. Varios de sus caldos se elaboran con la uva mencía, una variedad que solo existe en el Bierzo, un territorio de distintos suelos, como la arcilla, la pizarra y el cuarzo, y de alturas.

Dominio de Tares, igual a otras bodegas de la región, exporta aproximadamente el 40% del vino producido a los Estados Unidos, lo cual explica el interés que ha empezado a demostrar la prensa americana por el Bierzo. En los últimos meses, las revistas “Esquire” y “The Wine Review” y el periódico “The New York Times” han publicado artículos sobre la zona y sus ya famosos vinos.

-Justine Bayod Espoz