Capitales del vino ibéricas
Tuesday, December 11th, 2007Aunque Francia e Italia son los países europeos que más se asocian con el enoturismo y los vinos de calidad, la Península Ibérica también tiene mucho que ofrecer. España, al igual que Francia e Italia, cuenta con dos capitales del vino: Jerez y La Rioja.
La denominación de origen Jerez es la más antigua de España e incluye las municipalidades de Jerez, Sanlucar de Barrameda y el Puerto de Santa María. La más singular y también la más grande de las tres poblaciones es Jerez, “una ciudad llena de encantos. Plazuelas e iglesias, casonas señoriales, palacios, el alcázar medieval o la antigua mezquita árabe se dan a la mano con calles blancas, soleadas o luminosas, con la pasión de los jerezanos” (Vino Selección, 01/10/07) por los toros, los caballos y el flamenco.
Los principales vinos jerezanos son los finos, manzanillas, amontillados, olorosos, palos cortados y pedro ximenez. Todos pasan por una elaboración larga y una fermentación especial bajo un velo de flor, y luego por el sistema de solera y criadera, una larga crianza en botas de roble. Y el mejor momento para tomarse uno des estos caldos es en la Feria del Caballo, celebrada cada mayo en la ciudad de Jerez.
En La Rioja, junto al Ebro, se sitúa la segunda capital vinícola de España: Logroño. En esta ciudad pequeña se encuentran bodegas centenarias. Siguen en pie las legendarias bodegas López de Heredia, CVNE, Muga y La Rioja Alta en el barrio de la estación de Haro. Bodegas Bilbaínas o Franco-Españolas dan “fe de que fueron las pioneras en envejecer en madera, en clarificar, en definir una Crianza, un Reserva o un Gran Reserva” (Vino Selección, 01/10/07).
A las orillas del río Duero encontramos la capital del vino portuguesa, Oporto, que produce un vino ecléctico, ya que la mayoría de sus vinos, incluidas el Tawny, el Ruby y el Late bottled vintage, son mezclas de añadas, aunque cada uno con su propio tiempo de envejecimiento. Y el tiempo de envejecimiento es bastante importante con los vinos de Oporto, porque se dice que los mejores suelen tener entre 30 y 60 años.
“En la elaboración del Oporto pueden intervenir diversas cepas y su ensamblaje lo convierten en una unión perfecta entre frescura y potencia. En añadas excepcionales no se mezclan cosechas, son las vintages, la aristocracia de Oporto” (Vino Selección, 01/10/07).
La ciudad de Oporto es única, con casas edificadas en las laderas de las colinas que rodean el río y con preciosos y coloridos azulejos que adornan las iglesias y otros edificios antiguos. Las bodegas de la ciudad están situadas en Vilanova de Gaia, al otro lado del río. Hay más de 50 bodegas en Oporto, cada una con un rabelo – la antigua embarcación usada para trasladar el vino – anclado en la Ribeira. Varias de las bodegas ofrecen visitas, pero las principales son Porto Calem, Sandeman y Ferreira, todos con tienda, terraza, sala de cata y degustaciones.
-Justine Bayod Espoz












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