El arte de escoger una copa de vino
September 5th, 2009 |
Últimamente me he encontrado con muchos artículos sobre copas de vino. ¿Por que de repente ha tomado tanto interés el recipiente con el que tomamos nuestro tinto favorito? Al fin y al cabo, si el vino es bueno, lo seguirá siendo si lo bebe de una botija o de una copa de cristal Swarovski. Por lo visto, muchos no están de acuerdo con mi modo de pensar ¿así que por qué no vemos que opinan los profesionales de las copas de vino? Porque también por lo visto, hay muchas preguntas flotando por ahí sobre el protocolo para servir un buen vino.
¿Debo comprar un juego de copas para el vino blanco, uno para el tinto y otro para el rosado? ¿Compro un juego de cristal o de vidrio? ¿Si no llevo la copa por el pie hará disminuir el sabor del vino? Etc.
El consenso es que la copas de cristal son mejores que las copas de vidrio porque preservan el aroma del vino. Las copas de cristal suelen ser más atractivas y más gruesas que las vidrio, con lo cual es muy probable que dure más un juego de cristal. Y si hay dinero que gastar, ¿por qué no comprar un juego distinto para cada tipo de vino? Claro, si la crisis azota, mejor comprar un juego que sirva para todo.
Más que el material del que está hecha, aparentemente la forma de la copa es mucho más importante. Cuando se usan copas sin pie, el vino se calienta de forma más rápida, con lo cual se recomienda que se usen las copas sin pie solamente con los tintos. Además, parece que no es de buenos modales coger la copa por la cualquier parte que no sea el pie porque se dejan huellas dactilares, lo cual es sumamente ofensivo a los que no soportan guarrerías de ese tipo.
Y si busca exhibir tu modernidad con las copas que elija, ¿Por qué no optar por copas coloradas? Los tintes que embellecen estas copas de colores no afectan el sabor del vino, pero sí esconden su color natural, algo que puede molestar a los puristas.
-Justine Bayod Espoz
Con la ayuda de Kate Cimini
Foto de Pen Waggener en Flickr


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