Decantando a la perfeción

October 6th, 2009 |

DecantandoEn mi última entrada de Catavino.es, reporté la utilidad del decantador para oxigenar el vino, pero el decantador también tiene un uso que hoy en día no es muy frecuente pero que puede ser útil con los vinos caseros o los que llevan varios años madurando dentro de la botella.  Hablamos hoy del filtrado.

Aunque ahora las grandes y/o conocidas bodegas filtran y re-filtran sus vinos aunque les roben sabor, para que el consumidor no tenga que hacerlo, antes era bastante común que el vino cogido directamente de la barrica y también el embotellado tuvieran sedimento.  Era práctica común decantar los vinos para filtrar dicho sedimento, pero parece que muchos ya nos hemos olvidado de ese paso en el consumo del vino, y no creo que venga mal recordarlo.

Si  sospecha que un vino tiene bastante sedimento, es recomendable dejar la botella en reposo verticalmente durante un día, permitiendo que el sedimento baje al fondo de la botella.  Cuando esté preparado para decantar limpie el cuello de la botella para poder ver el vino mientras decanta, y observar si se sube el sedimento mientras el vino pasa por el cuello.  Para mejor iluminación  puede poner una vela debajo de la botella.

Mientras vierte el vino de la botella mantenga sujeto el decantador con una mano.  Vierta el vino de forma fluida y sin prisas para que no suba el sedimento.  En cuanto vea que el sedimento empieza a subir por el cuello de la botella, hay que parar de verter el vino de la botella al decantador.

Si ha decantado bien, debería quedarle un volumen de vino generoso en el decantador y medio vaso de vino y sedimento en la botella.  ¡Y no crea que el sedimento se tiene que tirar!  Se puede usar para cocinar.  Se recomienda en particular usarlo para las salas que acompañan a los platos de carne.

-Justine Bayod Espoz

Foto de Chema Sanmoran en Flickr

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