El Vino y los Sentidos
April 30th, 2009 |Con la moda de la “cultura del vino” ha ocurrido como con la mayoría de las cosas en la actualidad: nos volcamos en el consumo sin observar aspectos profundos del producto, perdemos perspectiva y nos dejamos llevar por publicidad, fama, precios y falsos prejuicios que para nada reflejan la realidad…
El vino es fruto de una tierra, del trabajo en la misma de unas gentes, de sus tradiciones, sus costumbres y su esfuerzo… Una botella de vino se convierte en embajadora de su región, en orgullo de esas personas y en transmisor de la historia de la zona. Sin comprender esto, la botella de vino se convierte en otro producto más que pasa por nuestra mesa sin pena ni gloria.
Una forma de responder al vino como se merece y recompensar todo el esfuerzo que hay tras cada botella, es poner la máxima atención a la hora de degustarlo e intentar sacar la máxima información del mismo, intentando hacer un análisis sensorial lo más profundo posible que nos recompensará con infinidad de notas y matices, diferenciándolo así de un producto de consumo convencional. (Flickr foto por DeusXFlorida)
Observar detenidamente los colores, brillos y detalles. Apreciar despacio los aromas que surgen del líquido. Notar las papilas que reaccionan a la entrada del vino en nuestra boca. Sentir el contacto del vino con nuestros labios y nuestro paladar. Recordar finalmente la huella que queda en todos nuestros sentidos…
Educar los sentidos y aprender a hacerlos interactuar con distintos vinos, es mi propuesta, las sensaciones que nos dejará cada vino y los viajes imaginarios a sus regiones de origen, serán nuestra recompensa…
Además numerosas redes sociales en internet nos permiten compartir estas experiencias con otros usuarios para ir afinando nuestros sentidos y nuestro vocabulario descriptivo del vino, páginas como adegga, verema, yVinos ponen en común las percepciones de distintos usuarios sobre un mismo vino.
Saludos,



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