Douro Boys: saber hacer y saber comunicar
November 9th, 2009 |
En el marco de la EWBC2009 que tuvo lugar en Lisboa, un grupo de winebloggers procedentes de todo el mundo, nos desplazamos en un pequeño autobús a la cabecera del Douro, muy cerca de la frontera española… Habíamos sido invitados por los Douro Boys a visitar sus bodegas y comprobar el potencial de sus viñedos que se retuercen en las inclinadas laderas y los retorcidos meandros que forma el río Duero a su paso por esta zona.
Nuestra primera parada fue la Quinta do Vale Meâo donde compartimos, en la casa familiar, una estupenda comida acompañada por los sabrosos vinos procedentes de sus viñedos, situados en un meandro enorme que forma el río y que se presta a infinitas fotos por parte de todos mis compañeros. El traslado desde la bodega de elaboración hasta la casa de la familia fue uno de los momentos divertidos de la jornada, ya que montamos como soldados en la parte trasera de un camión que parecía conservado de la Segunda Guerra Mundial.
La siguiente etapa la cubriríamos en el tren regional que baja hasta Oporto, hicimos cinco paradas llenando completamente dos de los vagones, con las vistas más bonitas que el Douro puede ofrecer y la sensación de viaje en el tiempo que provocan estos históricos pero bien conservados trenes. El destino era Quinta do Crasto, donde nos esperaban para una cata vertical en una larga mesa instalada entre los depósitos. Siete añadas de su “Reserva Vinhas Velhas” que a continuación describo con mi método “catar con palabras” y la valoracion sobre 100:
2001: cuero, suave, largo. 91
2002: barniz, nata, intenso. 86
2003: maduro, higos, sabroso. 90
2004: sotobosque, vainilla, sedoso. 93
2005: moras, regaliz, concentrado. 96
2006: chocolate, licoroso, cálido. 90
2007: frambuesa, pizarra, directo. 89
Las dos últimas añadas desarrollarán en los próximos años todo su potencial. La posterior cena estuvo a la altura de la cata, esta vez entre los lagares probamos una sopa que nos levantó el ánimo a todos y cenamos en buen ambiente y entre interesantes conversaciones con los responsables de la bodega.
Tras descansar en el Aquapura Douro Hotel, donde fue una lástima que no pudiésemos quedarnos a disfrutar de sus servicios de Spa, llegamos a Quinta do Vallado en plena construcción de las nuevas y futuristas instalaciones. En el salón del mirador del Douro disfrutamos de sus vinos y la explicación de su historia y su proyecto, uno de los más internacionales. Al finalizar llegó Cristiano, de Vale do Maria, un gran bodeguero que nos hizo pasar un rato agradable con su sentido del humor y cuyos vinos nos emocionaron por intensos y sabrosos.
La última etapa fue Niepoort, en cuya terraza con vistas al viñedo, la sonriente cocinera portuguesa nos deleitó con una comida que estuvo a la altura de la serie de vinos Redoma que demostraron su potencia y elegancia desde 1991 hasta 2007. Este último maratón de vino nos dejó listos para el regreso, cada uno a su país, pero todos con la sensación de haber compartido algo especial, verdadero y muy bien presentado.
Mi reflexión al volver a Barcelona fue: “LA UNION HACE LA FUERZA”. Una estupenda acción de marketing de cinco bodegas coordinadas para hacer más grande su zona. Tomemos nota.
Saludos,
Juan Manuel Gonzalvo Mancilla
(Los fotos por epeigne37)


![Reblog this post [with Zemanta]](http://img.zemanta.com/reblog_e.png?x-id=79afa213-4d41-44cd-b820-8293cf39ed57)
Entries